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19.4.10

Malas costumbres

Introducción
Mi abuela (la que no me habla) me enseñó, cuando era su nieta favorita, a guardar cosas. Sufro de lo mismo, me cuesta tirar cosas inservibles a la basura. A Mime (mi primo) su nieto favorito, le enseñó lo mismo.
Hoy tengo demasiadas cosas...

Historia
Hace 22meses que te nos fuíste...y apenas hoy fui a llevarme unas cuantas cosas de tu casa. Digo unas cuantas porque H tuvo a bien sacar otras mil en venta sin pensar que yo las pudiera querer.

Lista:
Vajilla del tatarabuelo con nombre y año.
Maleta vintage con estampas pegadas.
Fotos viejas.
Reliquias del gobierno a nombre del tatarabuelo.
Un menú de una cena del tatarabuelo con Don Porfirio Diaz (ese se lo escondí a mamá) y unos documentos del gobierno. Pasaporte del tatarabuelo.
Una reliquia de la Cruz Roja.
Unos títulos, bonos, unas acciones.
Planos de una mansión en la calle de Versalles.
Foto de mi abue con el Rey Juan Carlos.
Y entre cosas menos valiosas:
Pinturas acuarelas de mi primo.
Plumas con punta de porcelana.
Unas reglas.
Tintas de Mont Blanc d mil colores.
Un cuadro.
2 peluches.
Botellas padres vintage.
Un sombrero de mi abue.
Foto d recién casados de mis papas que tambien les escondí (total ni se hablan casi).

Y ya.
Pero tengo tan mala suerte que justo cuando iba yo entrando al edificio mi tía V y su novio El Pintor iban llegando. No me vieron, pero mi coche les estorbaba para estacionarse, no supe más, estoy segura que saben que estuve ahí. Eso no me preocupa, cualquier mentira babosa invento. Y es más si El Pintor me vio, pero mi tía no se dio cuenta que era mi coche, puedo apostar que no le va a decir.
A menos que tmb quiera decirle que posé desnuda en su cama.

Si mi abuela (la que no me habla) se entera que cuento con 20platos de la vajilla de su abuelo, los planos y la foto de mi abuelo, estoy segura que viene a gritarme. Hasta ahora sólo ha podido llamarme ladrona de cobija :)

Extras de la historia
He pensado que cuando nadie de la familia esté en Mx, sería bueno ir a su casa a pretender un "asalto", pero sosppecharía de mi en cuanto viera que le falta el juego de té que siempre quise, la art.deco lamp, el biombo que se trajo de Japón, el "tu y yo" de 1800 y cacho de su masterbedroom, las vitrinas tipo Versailles y LouisXV, las joyas que sólo sus hijas y yo sabemos dónde guarda o guardaba, sus zapatos sin usar Bally aunque me queden apretados, los artículos de colección que considero que son de museo (cartas de Don Porfirio a mi tatarabuelo*) y un sinnúmero de mierdas variadas que siempre quise tener y que pude tener de no haber entrado en conflicto con su estúpido hijo! Ugh

*Mi tatarabuelo era un hombre importante, adinerado, Ing. Civil (como mi abue al que siempre hicieron menos cuando se casó con mi abuela), amigo muy cercano de Porfirio, una calle lleva su nombre...pero sobretodo una parte importante del centro y que hoy en día sigue vigente aunque con problemas por sobrepoblación, la hizo el. De ahí que se cuenten con tantas mierdas coleccionables.

28.1.10

La cobija más deseada

A diferencia de la mayoría de las niñas, yo nunca recuerdo haberme llevado del todo bien con papá.
En cambio fui la más querida por mi abuelo :)

Fanático de los deportes, mientras el los veía, yo me sentaba a su lado...a dormir obviamente, motivo por el cual no sé de americano, golf, beis, y un extenso etc.
Cada vez que me dormía, me tapaba con una cobija *75% MOHAIR 25% WOOL, MADE IN SCOTLAND * como color aqua con negro, a mi me picaba de chica, pero era su cobija mejor cuidada y favorita. Mi abuela la bruja tenía la misma en rojo con negro.

El día que se murió mi abuelo, fuimos a cenar todos a casa de mi abuela la bruja, quién empezaría a convertirse en una bruja conmigo.
Ese día, y discretamente me ROBÉ la cobija. Unos meses más tarde y en pleno pleito verdulero entre mi tío y yo, mi abuela que llegó a defender a su hijo en un momento dijo:
Y NO CREAS QUE NO ME DI CUENTA QUE TE ROBASTE LA COBIJA DE TU ABUELO!
Yo pusé una cara de ¿YO? lo negué y negué y volví a negar, pese a que toda la familia me observaba, ni mis papás ni nadie sabían que me había robado la cobija.
Tenía 17 años, no era ninguna niña, y mi acto no había sido sin mala intención, todo lo contrario, dominaba que iba a hacer enojar a muchos.

Mi mamá al desconcer la situación, me defendió, no sentí ni un poco de culpa. Llegando a la casa, le dije la verdad, me pidió que la devolviera discretamente, me negué. Ya la había robado, ya me habían dejado en evidencia, no pensaba devolver la cobija porque era lo único que iba a poder tener de MI ABUE.

Mi abuela y yo nos dejamos de hablar, y muchos años después le volvió a decir a mi mamá Y NO CREAS QUE SÉ QUE ELLA TIENE LA COBIJA....

Hoy, hace frío, y estoy en mi recamier escribiendo esto con la cobija encima, pensando en mi abuelo, y puedo apostar que mi abuela está en su casa con su cobija rojo con negro.

Y yo sigo sin sentir culpa.