No importa lo qué haga, siempre me encuentro pensando en el Arabito y lo mucho qué me importa.
Por ejemplo después de mucho insistir de unos amigos y mi mamá, salí con un tipo del okcupid.com asco de vida, ya ni al jdate.com llego.
Y antes de salir a mi blind date, mi arabito me llamó y me dijo "sal a tu balcón" y cuando salí, ahí estaba abajo esperándome, bajé y me dijo "solo vine a darte un beso y a decirte lo mucho que te amo".
Ya desde ahí mi blind date llevaba todas las de perder, pero créanme cuando les digo que el solo se hizo perder por completo.
Ni siquiera se ofreció a pagar mi drink, no es que sea una obligación, pero por lo menos podría haber hecho la finta, pero no...
Y encima de eso quiso llevarme a la cama. Así que me despedí y le informé a mi mamá que temporalmente se va a tener que chingar le guste o no mi Arabito, porque total que por desgracia ya casi me voy.
En esas estaba cuando ayer salimos a dar un paseo larguísimo, que me sirvió mucho para reflexionar sobre mi cariño hacia el y lo que estaría dispuesta o no a hacer por el.
Sepan que le tengo (a pesar de mis errores) un amor muy muy verdadero, que me gusta mucho que sea un hombre tan bueno y noble, trabajador y considerado, lo único que creo que no haría por el, ni por nadie, sería alguna locura de costumbre religiosa, como por ejemplo taparme la cabeza. No me lo tomen a mal, si les soy franca me parece algo muy bonito el que una parte de tí sea solamente para que lo disfrute tu marido, pero hay dos cosas, si fuera judía ortodoxa: las pelucas se me hacen la cosa más freaky del mundo y se ven mal, y en este caso el trapo, o como se conoce hiyab (si no que La Miss me corrija) me harían ver muy mal estéticamente. Así que me niego a eso.
Por todo lo demás bien. Aunque todavía no le digo (porque todavía no me dice que le gustaría) que no estoy dispuesta a taparme la cabeza. Y últimamente se ha convertido en mi sex appeal.
Regina, la amorosa rescatadora
Hace 7 meses

1 comentario:
El término hiyab es correcto, y al contrario de lo que todos piensan es muy cómodo; y aunque va impreso de connotaciones muy lindas, no deja de provocar en el otro cierta aberración. Quisiera, de verdad lo hago, que tu árabe no fuera tan tradicionalista y abrazara la posibilidad de que su mujer pueda tener toda la libertad occidental.
Conocí a un saudí musulmán, que por amor a su mujer argentina y católica... se mudó a París para que ella pudiera ser feliz. Deseo que tu historia tenga un desenlace similar, y si no, por lo menos que regreses con la seguridad de que no todas las batallas se ganan con amor.
Abrazooooooooos!!
Te deseo un regreso ligero y no tan melancólico!
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