A pocos días de irme de viaje, he estado más nerviosa que nunca.
Bueno miento, he estado así de nerviosa 2 veces antes. La primera cuando tuve el atrevimiento de largarme a Vegas a ver a Aaron, todo el vuelo iba angustiada pensando pendejadas cómo:
¿y si no va por mí al aeropuerto? ¿si no me contesta el celular? ¿qué voy a hacer si me deja plantada? etc., etc., etc., y siempre que pienso en bodas (aunque no esté ni cerca de casarme) esa misma voz de temor me hace preguntarme ¿qué pasa si el día de mi boda el novio se echa para atrás? ¿qué voy a hacer? ¡qué vergüenza! "de cualquier forma, primero voy a asegurarme que el novio ya esté en dónde tengamos que estar, antes de atreverme a llegar" "nunca llegar antes que el novio, nunca, nunca".
Aaron estaba ahí, como va a estar el próximo domingo en su boda. Como lo han estado todos mis exnovios, sí, todos. Después de mí. Como la película, no se olviden que yo soy el LUCKY CHARM.
La segunda vez que sentí esa angustia fue por quedarme en Israel, no me lo tomen a mal, me encanta viajar, pero al mismo tiempo me da terror. Tenía miedo de todo, ¿dónde voy a vivir? "tengo que buscar un vuelo de regreso ya, e irme por Aaron"...no sé yo iba predispuesta a regresar antes de lo debido, con el pasar de los días todo salió tan mal, que ni siquiera sé por qué los astros se alinearon para que yo regresara más pronto de lo que pensé, si de cualquier forma iba a perder lo que en ese momento pensé que quería. ¿Por qué me iba a Israel? porque había surgido la oportunidad mientras andaba con Abogado, y era la mejor manera de poner un alto a esa relación. Todo salió mal, desde antes de irme el decidió tronarme, y sin respirar mucho me enganché con el que creí que iba a durar, pero ya era demasiado tarde, no podía mandar a la goma el proyecto en el que supuestamente me había comprometido. A veces pienso que por culpa de eso (de hacer un compromiso y luego romperlo) Aaron se desinteresó.
Ahora la historia es diferente, ahora voy por muchas cosas, pero no por una en particular. Voy porque quiero ir, porque quiero divertirme, porque quiero hacer un internship, etc..., y sí, también está un arabito allá esperando a que aterrice y me acomode para ir por mí.
No va a ir al aeropuerto por mí, no quise que supiera mi fecha de llegada, sobretodo porque primero quiero pasar los primeros 3días tirada en la playa de Tel Aviv, ardiendo en el sol, luego quiero instalarme, y ya una vez hecho eso, entonces verlo.
No soporto que la gente me vea con jetlag, o desvelada, o cosas así. Tal vez por eso me chocan los desayunos.
La angustia es la misma, pero las situaciones son diferentes. Así que no entiendo por qué siento una enorme presión en el pecho...
Regina, la amorosa rescatadora
Hace 7 meses

1 comentario:
Los cambios alteran siempre los hechos y sus consecuencias; no saber qué pasará, ni en qué andarás o cómo terminarás, con quién o en dónde, puede alterar hasta al más aventurero... pero de una cosa estoy segura, mientras pongas todo tu empeño en divertirte y disfrutar, nada, NADA saldrá mal.
aiiii que ya quiero que me cuentes cómo te fue!
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